Steve Jobs y la bioética

Cuando en julio de 2009 Steve Jobs recibió un trasplante de hígado, se generó un debate entre los bioeticistas por el modo en el cual accedió a esa operación.

En ese momento, Trisha Torrey publió una columna llamada “Steve Jobs, His Transplant, and Whose Business Is It Anyway?” (algo como: Steve Jobs, su transplante, y a quién debe importarle) en la cual cuestionaba el modo en que había logrado recibir el órgano que necesitaba.

Ella decía:

[…] Steve Jobs, de 54 años, es un icono de los negocios, el “dios” de Apple, cuenta con una mente creativa e inventiva. A lo largo de los años ha ganado miles de millones de dólares para él, su empresa y sus accionistas.

Steve Jobs es/era también un hombre muy enfermo. Ha luchado contra los tumores de páncreas por varios años, y en última instancia, sabía que no podía sobrevivir sin un trasplante de hígado. Entonces, consiguió uno.

Lo extraño y que está causando controversia, es que Jobs vive en California, donde la lista de espera para conseguir un hígado ha hecho imposible conseguir para él. En California se hubiera muerto. Así que, en lugar de esperar, estuvo atento a las áreas de los Estados Unidos donde las listas de espera son mucho más cortas. Cuando un hígado se hizo disponible en Tennessee, Jobs se subió a un avión privado y fue a pedirlo.

Hay quienes argumentan que esto no es justo. Que alguien en Tennessee no recibió un hígado (y posiblemente haya muerto), ya que Jobs ignoró la lista de espera. En los Estados Unidos […] existe un sistema complejo que mueve a la gente más cerca, o más lejos, del inicio de la lista en función de la gravedad de su estado y de su localización geográfica. Debido a que Jobs poseía el dinero y poseía el avión privado, pudo afectar su localización geográfica.

No hay más controversia porque los inversores en Apple Computers se sienten como si se han dicho sobre el grado de Jobs de la enfermedad. Ya que afecta sus ingresos, afirman que ellos tenían derecho a conocer, y están molestos porque no se habló de su necesidad y la búsqueda de un trasplante.

[…]

[Podemos preguntarnos] ¿Fue justo que Jobs ignorara la lista viajando a Tennessee para conseguir su hígado nuevo?

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